Poner en marcha la estrategia “Facultad/Escuela inclusiva” y acometer, de manera progresiva, actuaciones para eliminar barreras arquitectónicas y mejorar la señalética, entre otras.
Poner en marcha una formación práctica basada en el aprendizaje-servicio para conectar al estudiantado de ciertos títulos académicos con la sociedad y con las personas con discapacidad.
Crear un observatorio de movilidad que evalúe su impacto en los diferentes colectivos, así como en la institución, y monitorice los problemas derivados de su gestión (calificaciones, alojamiento, inclusión, etc.).
Generar microcredenciales que cubran aspectos de carácter transversal: soft skills, emprendimiento, comportamiento ético, sostenibilidad, ciudadanía global, igualdad, inclusión, seguridad y salud, entre otras.
Estudiar técnicas de selección complementarias al currículo como la exposición oral de la trayectoria académica y profesional, sin menoscabo de la agilización de los procesos.
Mantener bolsas permanentes y actualizadas de profesorado sustituto para dar cobertura a las necesidades docentes sobrevenidas, con el fin de garantizar una mayor agilidad en la incorporación de este profesorado.
Desarrollar el Plan de Dedicación Académica que haga visible todas las actividades que realiza el PDI.
Alinear el POD con el Plan de Dedicación Académica para la consideración en el encargo académico de las actividades de investigación (sexenios, proyectos, etc.), actividades docentes y de tutorización, formación y gestión, así como otros criterios que permitan individualizar la dedicación académica del profesorado en el marco establecido por la LOSU.
Revisión del baremo de contratación del PDI para su simplificación y adecuación a la especificidad de los distintos ámbitos del conocimiento.