Centrar la valoración del currículo en los procesos selectivos del PDI a un periodo o a una selección de méritos, garantizando la igualdad de condiciones ante situaciones que hayan afectado a la actividad a valorar (por ejemplo, situaciones de incapacidad temporal, periodos de tiempo dedicados al disfrute de permisos legalmente establecidos, razones de conciliación o cuidado de menores, familiares o personas dependientes, violencia de género, entre otros).
Estudiar técnicas de selección complementarias al currículo como la exposición oral de la trayectoria académica y profesional, sin menoscabo de la agilización de los procesos.
Mantener bolsas permanentes y actualizadas de profesorado sustituto para dar cobertura a las necesidades docentes sobrevenidas, con el fin de garantizar una mayor agilidad en la incorporación de este profesorado.
Incorporar progresivamente factores de corrección por la ratio docente/estudiante en el Plan de Ordenación Docente.
Definir una estructura de grupos de docencia práctica para adaptarla a las necesidades de cada ámbito de conocimiento.
Aumentar el reconocimiento de la tutorización de TFG y TFM, así como de la labor de los miembros de las comisiones de evaluación.
Avanzar en el cómputo de las minoraciones docentes a efectos de considerar las necesidades de contratación en los departamentos.
Agilizar los procesos selectivos del PDI mediante la revisión de los plazos y fases del procedimiento en los términos que permita la legislación vigente.
Establecer las necesidades de relevo generacional como uno de los criterios para la dotación de nuevas plazas.
Impulsar convocatorias específicas de contratos predoctorales de acuerdo a planes propios para promover el relevo generacional en áreas deficitarias.