Mejorar los programas de prácticas, tanto en el sector privado como público, creando nuevas alianzas con empresas y entidades.
Establecer e implementar una estrategia de aprendizaje-servicio con el fin de hacer un aprendizaje más práctico e impactar sobre los retos sociales en el territorio.
Desarrollar sistemas de asistencia y asesoramiento entre el estudiantado con el establecimiento de “clínicas” en el ámbito del derecho, medicina, enfermería, psicología, trabajo social, ingeniería y negocios, entre otros, con el fin de generar una respuesta comunitaria a través del aprendizaje-servicio.
Realizar un encuentro anual en torno a la experiencia de prácticas en la UGR, con el fin de ayudar a mejorar el programa, sus condiciones, las competencias que se desarrollan, extraer aprendizajes para repensar la formación, etc.
Promover la actualización de la cuantía de las prácticas extracurriculares para adecuarla a la situación socio-económica actual.
Avanzar hacia un modelo de carrera horizontal que permita capitalizar los conocimientos adquiridos mediante el trabajo diario y así minimizar el riesgo de perder dicho conocimiento experto por cambios de puesto.
Establecer un sistema de valoración capaz de medir cómo se ha desempeñado el puesto y cómo de preparado se está para seguir desempeñándose.
Registrar las iniciativas, actuaciones y participación de todas las personas en el cumplimiento de objetivos estratégicos destinados a mejoras en la gestión.
Diversificar las actividades formativas, incluyendo actividades formativas externas, asistencias a jornadas, visitas a otras universidades, entre otras.
Crear grupos de trabajo transversales y abiertos a la participación de la plantilla, cuyo objetivo sea la mejora permanente en la organización del trabajo y la propuesta de cambios.