Implantar un programa permanente para mejorar la calidad de vida de las mujeres de la comunidad universitaria y disminuir los riesgos asociados a la menopausia.
Crear un programa específico de formación continua para el personal de los comedores.
Elaborar un nuevo reglamento de acción social que sustituya al que está en vigor desde 2004.
Establecer medidas concretas de conciliación para las y los estudiantes en situaciones especiales, como los deportistas de alto nivel o representantes estudiantiles, entre otros.
Poner en marcha un teléfono de atención psicológica de emergencia con especial atención a la prevención del suicidio.
Establecer medidas concretas de conciliación para situaciones de carácter temporal como la lactancia materna. Reservar espacios en los centros y servicios a tal efecto.
Potenciar la clínica psicológica con becas propias para estudiantado que pueda abordar el reto de la salud mental.
Poner en marcha formación práctica basada en el aprendizaje-servicio en el ámbito de la conciliación familiar, especialmente en titulaciones relacionadas con la educación.
Incorporar la detección y el seguimiento de las enfermedades de salud mental en los reconocimientos laborales para asegurar, cuidar y prevenir afecciones provocadas por el desempeño laboral.
Reforzar los mecanismos y las actividades de concienciación y sensibilización en materia de corresponsabilidad (tareas domésticas y cuidados a personas dependientes).
Una universidad que contribuye al desarrollo integral del PDI, que garantiza su relevo generacional y que le acompaña a lo largo de su crecimiento profesional