Crear espacios seguros de escucha activa en todos los centros académicos a través de un programa de aprendizaje servicio.
Garantizar la calidad nutricional de los menús con el asesoramiento científico-técnico de los ámbitos de conocimiento relacionados.
Poner en marcha un teléfono de atención psicológica de emergencia con especial atención a la prevención del suicidio.
Potenciar la clínica psicológica con becas propias para estudiantado que pueda abordar el reto de la salud mental.
Desarrollar y aprobar en el primer año del mandato un Plan de Conciliación y Corresponsabilidad que incluya a todos los colectivos de la comunidad universitaria.
Poner en marcha la formación práctica basada en el aprendizaje-servicio para conectar al estudiantado de ciertos títulos académicos con la cooperación al desarrollo, especialmente en el marco de la “Educación para la Ciudadanía Global (ECG)”.
Mejorar la tramitación y la difusión de los procedimientos internos dirigidos a las personas LGTBIQA+.
Aumentar la dotación del Plan Propio de Cooperación al Desarrollo para avanzar hacia el hito estratégico del 0,7% del presupuesto.
Crear un Aula LGTBIQA+ para sensibilizar y formar a la comunidad universitaria en este ámbito.
Promover los acuerdos y las colaboraciones con otras administraciones e instituciones, a través de iniciativas específicas de mecenazgo, para obtener financiación alternativa para el impulso de programas específicos de cooperación al desarrollo.
Una universidad que contribuye al desarrollo integral del PDI, que garantiza su relevo generacional y que le acompaña a lo largo de su crecimiento profesional