Establecer encargos docentes equilibrados entre el profesorado senior y el profesorado novel con el objetivo de garantizar la calidad de la docencia y la formación docente progresiva del profesorado recién incorporado.
Trabajar para que se cumpla el principio de especialidad en los encargos docentes que garantiza que las asignaturas son impartidas por el profesorado con el perfil idóneo.
Crear espacios de aprendizaje activo, habilitando aulas abiertas en todos los centros para facilitar el trabajo en equipo.
Mejorar el cuestionario de opinión del estudiantado sobre la actuación docente del profesorado, adaptándolo a la singularidad de cada materia, y buscar fórmulas para incentivar la participación del estudiantado.
Homogeneizar los criterios seguidos para la resolución de procedimientos como la evaluación única final o los cambios de grupo para evitar las diferencias de aplicación en centros y departamentos.
Establecer una estrategia de seguimiento del rendimiento y la permanencia para actuar preventivamente, informando, orientando y dando soluciones al estudiantado.
Armonizar el calendario académico con los días festivos con el fin de facilitar la conciliación del estudiantado y para un mejor aprovechamiento docente, sin reducir el número total de días lectivos durante el curso.
Avanzar hacia un modelo de aprendizaje activo y flexible centrado en el estudiantado y basado en metodologías docentes innovadoras, a través de todas las medidas incluidas en el eje “Una universidad que transforma la docencia y el aprendizaje para formar profesionales del siglo XXI”.